La Habana – Febrero de 2019 – Aniversario 500 de la ciudad

Apertura de la V itinerancia Musical Ruspoli

Lanzamiento del IV Premio Ruspoli de Estudios Musicológicos Euro-latinoamericanos (São Paulo, Brasil, 2020)

Presentación de la publicación de los «Cuartetos Concertantes» de Pedro Ximénez Abrill Tirado (Arequipa 1784 – Sucre 1856), ed. José Manuel Izquierdo, LIM Librería Musicale Italiana, Lucca 2018 (Quaderni Ruspoli Musica) por Giorgio Monari y María Elena Vinueza

con la participación del Cuarteto de cuerdas del Conjunto de Música Antigua Ars Longa

en colaboración con Casa de las Américas, el Conjunto Ars Longa y el Festival Música Antiqua Esteban Salas

5 de febrero 10hs
Casa de las Américas

La existencia de los tres cuartetos de cuerda, op.55, 56 y 68, de Pedro Ximénez Abrill Tirado (Arequipa, 1784 – Sucre, 1856) solo puede ser descrita como un milagro. La música histórica de América Latina, aquella escrita o registrada antes del siglo XX, ha estado definida de algún modo u otro por las partituras que han sobrevivido hasta nuestros días; y estas partituras son, en su gran mayoría, de tipo religioso.

Por lo mismo, la aparición del archivo personal de música de Pedro Ximénez en la ciudad de Sucre, Bolivia, a comienzos de este siglo, puede ser considerado llanamente como un milagro.

Dentro de esta colección, que incluye más de treinta sinfonías, varios divertimentos para pequeña orquesta, y una enorme serie de composiciones sacras, se conservan también –completos y en manuscrito– un grupo de tres cuartetos concertantes para el formato tradicional: dos violines, viola y cello. Son estas tres obras las que pueden considerarse, con justicia, como los más antiguos cuartetos de cuerda conocidos en América Latina a la fecha. Es probable, también, que sean entre los más antiguos allí compuestos, circundando la década de 1820. Por lo mismo, se trata de obras de un incuestionable valor histórico y patrimonial.

Pero aún más: gracias al apoyo en la investigación dado por la Asociación Ruspoli y el Centro S. Giacinta Marescotti, y la interpretación de estos que se ha ido llevando a cabo en Chile, Perú, Inglaterra y Cuba en recientes años (a partir de mis transcripciones), también es posible decir que se trata de obras originales, que, tomando el espíritu del lenguaje cosmopolita de su tiempo, logran también proyectar la voz personal de un autor significativo.

La música de Pedro Ximénez parece corroborar las opiniones de sus contemporáneos: que verdaderamente era este uno de los autores más significativos de la música ‘clásica’ de los Andes, y de la América entera. La Asociación Ruspoli y el Centro S. Giacinta Marescotti han publicado los tres cuartetos en 2018 (Librería Musicale Italiana, Lucca).

El cuarteto op.56 puede asociarse a un periodo sugerido hacia fines de la década de 1820, en que Pedro Ximénez escribió diversas obras de cámara y menos sinfonías. Este periodo puede estar de la mano con una estadía en Lima. El op.68, sin embargo, parece más tardío, tanto por su numeración como por su estilo y estructura, y es muy probable que haya sido escrito en Sucre. Los cuartetos op.55 y op.56 son especialmente similares entre sí: misma tonalidad, mismo modo de organizar el material, mismo lenguaje y técnica, mismo balance entre los instrumentos.

Se trata de cuartetos concertantes en el estilo parisino (del quatuor concertant), en un lenguaje que recuerda especialmente la música de Ignaz Pleyel. De hecho, ambos cuartetos (op.55 y op.56) sirven para empezar a comprender a Ximénez: un artista americano profundamente influido por un lenguaje cosmopolita. El op.68 está mucho más cerca del lenguaje del quatuor brillant de las primeras décadas del siglo XIX, en que el violín primero es claramente el instrumento de lucimiento. Puede que la obra haya sido escrita para un violinista particular en mente; por ejemplo, Pablo Rosquellas, violinista español que hizo carrera en Inglaterra, Brasil y Argentina antes de radicarse en Bolivia, y que era un virtuoso de primera línea.

José Manuel Izquierdo
Doctor en Música por la University of Cambridge.
Actualmente es docente en la Pontificia Universidad Católica de
Chile
trabaja en un proyecto sobre la ópera en el Pacífico Sur. Entre
otros reconocimientos por su trabajo ha recibido una Gates Cambridge
Scholarship
, el Premio Ruspoli de musicología euro-latinoamericana, el
premio Otto Mayer Serra de musicología iberoamericana, y el premio
Tesi Rossiniane de la Fondazione Rossini por su tesis doctoral.

Pedro Ximénez Abrill Tirado
Cuartetos Concertantes Op. 56 y 68

en colaboración con el Conjunto Ars Longa y el Festival Música Antiqua Esteban Salas

9 de febrero 18hs
Basílica Menor del Convento San Francisco de Asís

Cuarteto de cuerdas del Conjunto de Música Antigua Ars Longa
Beatriz Arias violín
Arianna Ochoa violín
Anolan González viola
Denise Hernandez cello

Cuarteto Concertante Op. 56
«Allegro»
«Andante»
«Minué allegro molto»
«Rondó allegro»

Cuarteto Concertante Op. 68
«Allegro»
«Andante»
«Minué allegro y Trio»
«Rondó allegro»

Presentación del primer clavecín construido en Cuba

en colaboración con la Embajada de Italia en La Habana, la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana, el Conjunto de Música Antigua Ars Longa, y con el patrocinio del Istituto Italiano per la Storia della Musica.

El clavecín fue construido en 2017 por el luthier italiano Andrea di Maio en el Taller de Luthería de la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana, con la asistencia de los luthieres cubanos Juan Carlos Prado, Jorge Collazo e Ivette Enamorado.

8 de febrero 19hs
Palacio del Segundo Cabo

Conferencia de Andrea Di Maio

Clavecinistas
Gabriela Mulen (Integrante del Conjunto Ars Longa)
David Pérez (Integrante del Conjunto Ars Longa)
María Fernanda Rodríguez (Proyecto académico del Conjunto Ars Longa en el Conservatorio Manuel Saumell, La Habana)
Ronan Khalil (Francia)

Louis Couperin (Chaumes-en-Brie 1626 – Paris 1661)
Pièces en fa, del Manuscrit Bauyn, ca. 1690
«Prélude»
«Allemande»
«Courante»
«Sarabande»
«Branle de basque»
«Chaconne»
«Tombeau de Mr. Blancheroche»

Johann Jakob Froberger (Stuttgart 1616 – Montbéliard 1667)
Toccata “fatto a Bruxellis”

Girolamo Frescobaldi (Ferrara 1583 – Roma 1643)
Toccatas I y II de las «Toccate…» 1627

Johann Jakob Froberger
Suite X en do mayor
«Lamento»
«Gigue»
«Courante»
«Sarabande»

Luigi Rossi (Torremaggiore 1597 – Roma 1653)
Passacaille “Del Seigneur Louigi” (del Manuscrit Bauyn)

El clavicémbalo construido en Cuba

El instrumento presentado aquí está basado en un modelo de Giovanni Battista Giusti, Lucca, de 1681. Es un instrumento italiano típico del siglo XVII de ‘continuo’, del tipo llamado de ‘custodia falsa’. La tradición italiana de la construcción de clavicémbalos, la más antigua del mundo, y que data de finales del siglo XV, se basó en instrumentos extremadamente ligeros, hechos de ciprés, dejados al natural y protegidos por dentro con cubiertas decoradas de diversas maneras. A lo largo del siglo XVI este fue el estilo habitual de la construcción de clavicémbalos en toda Italia, desde Venecia hasta Sicilia. A partir de la segunda mitad del siglo XVII, por razones de practicidad y economía, se comenzó a construir las estructuras más robustas en el interior con el ciprés natural y externamente decoradas al igual que los anteriores, con pinturas doradas y cuero natural; el resultado estético fue simular a un instrumento del siglo anterior. Este instrumento ha sido montado en La Habana en octubre de 2017, en el Taller de Luthería de la Oficina del Historiador de la Ciudad, con la participación de su equipo de trabajo y la colaboración de dos excelentes estudiantes, José Collazo e Ivet Enamorado. Fue preparado pieza por pieza en mi actual laboratorio en Canepina (Italia) como un típico instrumento llamado de ‘custodia falsa’. El original de Giusti es también una de las piezas más copiadas de clavicémbalo de los constructores de mi generación por su gran elegancia, por su simplicidad constructiva y su solidez estructural. Esta es una versión típica para la realización del continuo en el Barroco. Su sonido es claro, nítido, ideal para el acompañamiento de orquestas de pequeño formato y canto. Este sonido preciso hace posible su desgranamiento rítmico y es importante para la estabilidad del acompañamiento.La misma precisión de sonido lo convierte en un instrumento perfecto para la interpretación del contrapunto y de la fuga. La caja del clavicémbalo es de álamo y abeto, las molduras y los acabados interiores, los puentes y el capotasto son de ciprés; el teclado está cubierto de boj, el somier está hecho de haya estratificada revestida de nogal y los moldes del árbol de la pera. El instrumento está compuesto por dos registros de ocho pies al unísono y las cuerdas son de latón en toda su extensión que son 51 teclas con una tesitura desde el Do grave al Re sobreagudo.

La pintura recreada en la portada representa el Castillo Ruspoli de Vignanello en una vista parcialmente idealizada del paisaje de las tierras del Lazio con el Monte Cimino al fondo. La realización bastante rápida de esta pintura, completada en cinco días, le da una apariencia un poco bocetística y monocromática. De hecho, solo he utilizado tres colores oleosos de secado rápido, indispensables para el clima tropical: azul cobalto, tierra sombreada natural y tierra de siena. El clavicémbalo construido en Cuba es mi trabajo No. 114
(Andrea Di Maio, 13 de noviembre, 2017)

Conjunto de Música Antigua Ars Longa

Dirección general Teresa Paz – Director asistente Yunie Gainza
Agrupación pionera y líder del Movimiento de Música Antigua en Cuba, con¬sagrada en la gestión holística del patrimonio musical iberoamericano; multipremiada y valorada por la crítica especializada como uno de los ensembles más acreditados del movimiento historicista en América. Ha realizado más de 15 producciones discográficas, merecedoras de importantes premios y elogios de la crítica especializada en revistas como Diapasón, Clásica, Le Monde de la Musique y Choc de la Musique. Obtuvo el Gran Premio Cubadisco 2003.

Ronan Khalil

Clavecinista francés, merecedor de numerosos lauros como el primer premio en el Concurso Internacional de Claves (Fondation Marcelle et Robert de Lacour) en el Festival de Auvers-sur-Oise, y en el Concurso de Claves de Oro 2009 Pao¬la Bernardi en Bolonia, así como el Premio Oriolis-Kriegelstein otorgado por el Conservatorio de París. En 2012 ganó el Premio del Público en la primera competencia internacional de clavecín de Westfield en los Estados Unidos.

Ha trabajado con directores tan importantes como William Christie, Christophe Rousset, Alessandro de Marchi, Laurence Cummings y Sigiswald Kuijken. En 2012 fundó el Ensemble Desmarest, conjunto dedicado a la interpretación his-tóricamente informada, que ha dirigido desde entonces y se han presentado en escenarios de Europa, Asia y América.

Andrea di Maio

Formado en la Scuola Internazionale di Liuteria de Cremona, investigó los instrumentos de teclado antiguos en Pamparato con G. Grant O’Brien y en la Russell Collection de Edimburgo. Comenzó su trabajo como constructor en 1986 con un taller en Roma inspirado en –y siguiendo fielmente– los cánones de construcción de la antigua escuela europea. Colabora con el Museo de instrumentos musicales de Roma, con la Academia Sibelius de Helsinki y con varios conservatorios en Italia y en el extranjero. Sus obras están en muchos países alrededor del mundo. Desde 2012 se incluye entre las excelencias de artesanía artística de la Regione Lazio.

María Elena Vinueza

Musicóloga radicada en Cuba desde 1962. Máster en música, mención Musicología en el año 2012, por la Universidad de las Artes, ISA, de La Habana. Concluyó estudios de Musicología en 1982, bajo la dirección del Doctor Argeliers León, en el ISA de La Habana.

Desde 1980 hasta 1996, integró el equipo de especialistas del departamento de Investigaciones Fundamentales del Centro de Investigación y Desarrollo de la Música Cubana, y su labor fue notable en la ejecución de la obra científica Historia de la Música Cubana. Es coautora del libro Instrumentos de la música folclórico-popular de Cuba, Atlas, editado en 1996. Es directora de Música de la Casa de las Américas desde 1996 y de su revista Boletín Música en su segunda época. Es vicepresidenta de la Casa de las Américas desde 2004 y Profesora titular del Instituto Superior de Arte.